
Maniac Mansion 2 – El Día del Tentáculo
febrero 4, 2010Ocurrió hace 17 años, un día cómo hoy. Salía a la venta uno de los juegos que más dieron que hablar en aquellas fechas. Un juego que venía bajo la mano de Tim Schafer, dotado con unos gráficos que no podían ser tildados menos que de película de animación y que traía la novedad de tener una introducción en la que ¡sus protagonistas hablaban!, sorprendía a propios y extraños por su frescura, diseño y buen humor. Aquel día no fue uno cualquiera, aquel día fue El Día del Tentáculo.
Así es, amigos, 17 añitos ya de la salida de aquel juego. Con este artículo pretendo hacerle un pequeño homenaje y un recordatorio a esta segunda parte de Maniac Mansion. Tim Schafer, con la ayuda de Dave Grossman y Ron Gilbert se puso manos a la obra para traernos en 1993 una de las más alocadas aventuras de LucasArts. Habíamos tenido locos en una mansión, reporteros intrépidos, magos, arqueólogos con sombrero y hasta piratas… ¿Qué podrían traer ahora?
La verdad es que hacer una secuela de Maniac Mansion era un paso arriesgado (¡arriesgadísimo!), es más, dudo que hoy día se pudiese llevar a cabo algo así y con esa perfección con la que quedó. Y es que crear una aventura gráfica con un argumento y guión que implique no moverse de una mansión es difícil. Y más difícil aún lo es habiendo ya hecho una aventura así y teniendo que innovar en una segunda parte. ¡Pero LucasArts demostró que, pese a ser difícil, no era imposible!
El juego rizaba el rizo y hacía una parabólica con la historia que era digna de elogio. Continuando los eventos de la primera parte, este nuevo Maniac Mansion nos llevaba hasta Bernad (un empollón de primera que muchos recordarán de la primera parte de la saga), Hoagie (un tio bastante heavy) y Laverne (em… bueno, simplemente Laverne), quienes recibían una nota del hámster del doctor Fred Edison pidiendo ayuda. ¡El Tentáculo Púrpura había bebido los residuos radioactivos que hay tras la mansión de los Edison y había obtenido brazos! Y no solo eso, ahora le había atacado la idea de conquistar el mundo. Una locura total de argumento que ya hacía presagiar el desternillante programa con el que nos encontraríamos. Esto desataría una enorme aventura con la mansión Edison, los tentáculos, pintorescos personajes… Todo ello con la particularidad de poder ser vivido simultáneamente en 3 épocas diferentes y con la consecuencia de poder manejar a 3 protagonistas distintos durante la aventura alternando en cualquier momento al que deseásemos (algo heredado de su predecesor, Maniac Mansión, y muy bien implementado en este juego). Si unimos todo esto al nombre de Tim Schafer, música de Michael Land, puzzles retorcidos, humor made in LucasArts, animaciones de lujo, la inclusión de la primera parte de la saga gratis en este y lo enchufamos todo junto a una máquina de producir electricidad controlada por un hámster obtenemos esta bomba de relojería que es El Día del Tentáculo. Una aventura gráfica que marcó la diferencia en la época, no había nadie que no hubiese oído hablar de ella.

Volvemos a controlar a Bernard Bernoulli, el empollón que ya manejábamos en el Maniac Mansion original.
El apartado gráfico era deslumbrante.
Puede que a día de hoy, contemplar un producto en VGA a 320×240 de resolución no impresione mucho (y más en 2D), aunque yo pienso que, ¡qué diablos!, que el juego aguanta el tipo y todavía se defiende con uñas y dientes. Pero de todas formas aseguro que ver esto en la época era algo que de verdad te hacía exclamar cosas como: “¡Hala, pero si parece una peli de animación!”. La primera vez que yo vi este juego, fue en clase de informática, en el instituto, de hecho creo que fue la primera aventura gráfica que vi. Yo solo conocía los juegos de plataformas, y ver algo tan alucinante como esto me dejó flipado. El poder ordenar al personaje “lo que quisieras” me encantó. Y los gráficos me dejaron encandilado, ver como los protagonistas se mueven cada vez que ejecutan una orden, ver como hay animaciones (totalmente locas y graciosas) para cada evento y que parecen salidas de un show de dibujos animados es algo que marcó a muchos y nos demostró que los píxels también podían tener arte.
Y es que la cantidad de animaciones y la calidad de ellas es tan enorme en Day of the Tentacle, están tan bien montadas, con tanto gusto y sentido del humor, que hacen una experiencia muy vistosa y divertida. Si además tenemos en cuenta el genial look de dibujos animados y el potente colorido, podríamos decir que ha sido una de las aventuras gráficas de LucasArts más redondas en el apartado gráfico, teniendo en cuenta los medios con los que se realizó y la época en la que salió.
Los impresionantes fondos destartalados y de formas retorcidas están dibujados a mano y escaneados, todos ellos plagados de montones de detalles, realmente explorar la mansión es un lujazo para ver qué contiene cada habitación y como ha cambiado en cada tiempo.
El sonido, para la época, era algo que también llamó mucho la atención, las acciones de los protagonistas contaban con soniditos divertidos típicos de los dibujos animados, estos sonidos ayudan a dar una atmósfera más cómica aún si cabe al juego.
La música estaba realizada por el habitual en Lucas y grandioso Michael Land, con partituras saltarinas y vivas que no descansan ni un momento, regalándonos uno de los temas principales más recordados de principios de los 90 en el mundo del videojuego (y con una intro, por cierto, que es de las que más me ha impresionado jamás).
¡Pero ay, amigos míos! ¡El juego tenía un bombazo reservado que sorprendió a todo el mundo! ¡Los personajes… HABLABAN! ¡Sí! Decir esto hoy día puede hacerme parecer alguien muy impresionable, pero es que en 1993 esto fue una sorpresa grandísima, en ninguna aventura de LucasArts había hablado ningún personaje (es más, no recuerdo por aquella época ningún juego en el que sus diálogos fuesen hablados). Salió una primera versión de Day of the Tentacle en diskettes, la cual tenía la intro del juego hablada, con voces digitalizadas, pero posteriormente salió una versión en CD con tooodos los diálogos en voz, una gozada. Además el doblaje es bastante bueno (teniendo en cuenta la época en la que se realizó, en la cual nadie daba un duro por doblajes y no se tomaban muy en serio en el mundo del videojuego, era algo que estaba naciendo y se estaba descubriendo, ya que las voces digitalizadas durante todo un juego, hasta aquel momento, solo habían sido un mero sueño). Eso sí, las voces estaban totalmente en inglés, pero los textos se mantenían en castellano en la versión Española.
Gráficos maravillosos, sonido bestial, voces digitalizadas, diálogos delirantes y humor por todos sitios, protagonistas carismáticos y personajes locos… ¿Qué más podíamos pedir? Pues una jugabilidad decente. ¡Pero nuevamente tuvimos sorpresa! La jugabilidad no fue decente… ¡fue SUPREMA! Y es que el juego usaba (cómo suele ser habitual en los títulos de LucasArts) el sistema SCUMM, un interfaz gráfico que nos permitía ir eligiendo acciones representadas mediante verbos en la parte inferior de la pantalla mientras que en la parte superior podíamos ver el transcurrir de la acción. Ciertos aspectos del argumento hacían que los tres protagonistas quedasen encallados cada uno en una época diferente, uno en el pasado, otro en el presente y otro en el futuro. Y lo genial es que podíamos manejar a los tres protagonistas, intercambiar cada vez que nos diese la gana a cada uno de ellos y movernos con él por el tiempo en el que estuviese. Este sistema de manejar a tres personajes fue heredado directamente de su precuela, Maniac Mansion, pero el tratamiento que se le dio aquí fue totalmente original y retorcido, porque, atención, la genialidad de esto es que las acciones que hicieses con un personaje en el pasado repercutirían en el mundo futuro para otro personaje. Esto brindaba una posibilidad enorme para los puzzles y el desafío se convertía en una locura contínua donde la imaginación y las ideas retorcidas eran nuestra mejor arma.
Encima y como regalo total y absoluto, LucasArts incluía a modo de “huevo de pascua” un truquito en el juego con el cual podíamos jugar al Maniac Mansion original dentro de este mismo juego. Una gozada, ¡dos juegos en uno!
Para mí esta es una joya indiscutible de LucasArts, un juego que demuestra cómo antiguamente recurrían a la originalidad y a la sorpresa para crear auténticas obras maestras que pudiesen perdurar para siempre en el olimpo del videojuego. Doblaje de lujo, infinidad de animaciones a toda potencia, música de acompañamiento bestial y uno de los guiones más locos que se hayan podido ver jamás. Definitivamente da igual que tenga 17 o 100 años, no creo que Day of the Tentacle pueda ser olvidado, será siempre cómo el Primo Ted, aunque parezca que esté muerto, siempre brillará.
…Vaya… es curioso… tras… tras escribir todo esto me… me siento raro… me me… me siento… ¡No! Me siento muy bien, me siento… COMO… SI… ¡PUDIESE DOMINAR EL MUNDO!






¿Pero un tentaculo con 2 brazos no dejaria de ser un Tentaculo?
Buah… aquí me has tocado la fibra sensible eh… A mí en su época me marcó mucho este juego, no era la primera aventura gráfica que jugaba (ese honor lo tuvo el primer Monkey Island), pero me gustó enormemente su estilo de dibujos, la música, la historia, la mansión, los personajes y hay… ese pedazo de VILLANO con todas las letras, el tentáculo Púrpura.
Menudo carisma que tenía y transmitía, sobretodo en los hechos futuros, mi época favorita por cierto, aunque realmente me duele decantarme por alguna de las tres ya que las adoro todas xD.
Aun recuerdo, perfectamente además, sábados por la tarde jugando sin parar y pasándomelo una y otra vez. Los sábados por la noche me encantaba jugar en la época presente por que me sentía como si estuviera allí y todo, con todo ese ambiente y esa música. Y como he dicho… adoro esos escenarios y ese estilo, todo retorcido para todas las cosas, es increible el diseño de este juego.
El primer Maniac Mansión lo descubrí gracias al ordenador de la mansión, ni tenía la idea, por aquel entonces, de que existía un juego anterior a ese, aunque nunca he llegado a pasarmelo, esta pendiente el tema.
Y poco más que decir que no hayas dicho ya, me ha encantado esta entrada y no sabía que ya habían pasado 17 años desde que se hizo esta obra, ojalá un día sepamos donde fue a parar la carta que tenía en su interior al ser más terrorífico que se haya visto en un videojuego xD.
Jejeje, me alegra que te haya gustado, Sr.Purpura. Y a mí me encanta leer comentarios como el tuyo, de gente que lo jugó antaño y lo recuerda con ese cariño. Es un juegazo, y la ambientación futura, como dices, es una maravilla (a mí incluso me daba algo de miedo por la cosa de la “dictadura” del Tentáculo Morado XD
Me ha gustado lo que has dicho de jugar por la noche en la época presente (que también era de noche en el juego) es algo que a mí también me encantaba hacer con Monkey Island, jugar de noche en las fases de noche del juego, la inmersión es total ^^
Yo también descubrí el Maniac Mansion en el ordenador de la mansión, tampoco lo conocía, posteriormente lo busqué y ya me lo jugué ^^ Juegazo para la época, la primera aventura de Lucas, hoy día es una de las que tal vez ha envejecido peor, pero aún así me gustó mucho. ¡Un saludo!